Dos municipios (Magrie y Cournanel) del valle de Corneilla, plantados de viñas, y sus viticultores se han comprometido a restaurar cabañas de unos 9m2 «en piedra». Este planteamiento responde a una voluntad de desarrollo sostenible y de valorización del paisaje y de la biodiversidad. Periódicamente se restauran nuevas cabañas. Un sendero de más de 6 km permite descubrir el trabajo realizado por los viticultores de la zona.
